
El origen de la palabra chilango tiene diversas definiciones, aquí mencionaremos solamente algunas para aquellos que quieran conocer un poco más acerca de este término tan usado y que quizás muchos desconozcan su origen.
Según la Real Academia Española, así como de la Academia Mexicana de la Lengua, definen el término chilango como un gentilicio de uso coloquial avecindado en la Ciudad de México o del Distrito Federal.
La palabra chilango se deriva de la palabra Ixachilanca y es gentilicio de “Ixachilan” o “Ixachitlan” que es como los aztecas llamaban al continente americano y literalmente se traduce como inmensidad.
El termino Ixachilanca se le aplicaba despectivamente a la gente que emigraba a la gran Tenochtitlán de cualquier otra parte del continente. con el tiempo la palabra evoluciono a chilango pero mantuvo el mismo significado, siendo chilangos aquellos que habiendo nacido en provincia emigraban a la ciudad de México y posteriormente los hijos de estos.
Durante la revolución la migración a la ciudad de México se acelero de tal manera (y continua hasta nuestros días) que es verdaderamente difícil encontrar a alguien en la ciudad de México que pueda con certeza afirmar que en su familia nunca ha habido alguien nacido en alguna otra parte… de modo que aunque incorrecto, es aceptable decir que en la ciudad de México todos somos chilangos.
El descontento social entre los defeños y los provincianos se ha acrecentado en las últimas décadas, con el aumento en la brecha económica entre la capital y el resto del país. El estereotipo señala que, para los provincianos, el chilango es agresivo, deshonesto y manipulador, mientras que para el defeño el provinciano es ignorante y manipulable. De todas formas, la convivencia suele ser pacífica y nada impide que se forjen relaciones sociales de amistad y respeto.
Cabe destacar que, en los años recientes, los defeños han comenzado a aceptar el gentilicio chilango con orgullo, aunque mantienen la creencia de que su uso por parte de los provincianos es despectivo. De todas formas, las palabras defeño o capitalino no producen una identificación propia con la Ciudad de México, por lo que no son demasiado utilizadas.
Por último, puede mencionarse que los estudios más recientes muestran como el D.F. se ha estabilizado demográficamente pero se expande a nivel geográfico. Los municipios aledaños se encuentran, en forma cada vez más frecuente, conurbados con la capital, con lo que se extiende el alcance de la noción de Chilangolandia.