El Parque Nacional Desierto de los Leones se ubica en la serranía ubicada al sur de la Ciudad de México. Cuenta con una extensón de 1866 hectáreas y dentro de su biodiversidad se protegen a una gran variedad de pinos y especies animales.
Contrariamente a lo que su nombre nos dice, este lugar no es para nada un desierto, sino mas bien un bosque de pinos. Tal vez le llamaron así por la tranquilidad que se percibe en el lugar y porque pensaban que habia alguna especie de felinos en su cuevas, lo cual es falso.
Fue uno de los primeros parques nacionales de México y tuvo una gran importancia debido a sus manantiales, de los cuales se extraia agua en acueductos para llevarla a la ciudad.
En la entrada del parque se encuentra un monasterio que fue construido por la orden de los Carmelitas Descalzos, eligiendo este lugar por su gran paz para la meditación y la oración. Posteriormente tuvieron que abandonarlo debido a la guerra de Independencia y se instalaron cuarteles.
Este lugar es ideal para organizar un dia de campo, andar en bicicleta o caminar por los senderos para olvidarse un rato del pesado ambiente capitalino.
El monasterio es actualmente un museo. Pueden visitarse las celdas y los sorprendentes caminos subterráneos del monasterio. Hay una sala conocida popularmente como la “sala del secreto”, por sus magníficas condiciones acústicas.
Es un lugar semifrío humedo.
Existen alrededor de 100 especies de hongos, de los cuales algunos son comestibles, unos cuantos venenosos y todos de gran importancia para el bosque.
Tambien existen 7 especies de anfibios, 9 de reptiles, casi 30 de mamíferos y casi un ciento de aves.
Autopista o carretera federal México – Toluca, dirección Toluca,
seguir señalamientos al Desierto de los Leones.
Lun – Dom 6 – 17:00 hrs