México, D.F.- Miguel Alonso Reyes convocó hoy a los zacatecanos residentes aquí, al Distrito Federal, a convertirse en promotores organizados de Zacatecas, para celebrar el Día del Zacatecano.
Sus palabras fueron: “Para que se hable bien de Zacatecas”. Pues ante el momento histórico que si vive en el país, “lo mejor es sumarse al esfuerzo cotidiano que realiza nuestro pueblo, para alcanzar progreso y desarrollo”.
Pues para Zacatecas siga siendo una atracción turística, agregó, debemos fortalecer la imagen, gracias al trabajo y carácter de los habitantes de la entidad, para resolver problemas como la inseguridad y los retos económicos, agregó.
Al evento, en el Distrito Federal, asistieron más de 10 mil personas en la tercera sección del Parque de Chapultepec.
Durante su intervención, Miguel Alonso hizo énfasis en la capacidad de organización que tienen los zacatecanos que viven fuera de la entidad, tal y como ocurre aquí y en los Estados Unidos.
“Somos ejemplo para el país”, señaló–, y llamó a usar toda esa fuerza organizada para enfrentar los grandes retos que vive México y Zacatecas.
Añadió que la unión del pueblo de Zacatecas se refleja aquí, igual que hace 61 años, en donde un grupo de destacados ciudadanos se congregó en este bello Bosque de Chapultepec para realizar el primer evento, que en aquel entonces se denominó festival de la Fraternidad Zacatecana.
Entre las diversas actividades de convivencia a celebrarse esta fecha está la Expo – Venta Artesanal, donde concurren artistas artesanos de todos los rincones de nuestra tierra.
Para esta ocasión, el Instituto de Desarrollo Artesanal instaló 6 talleres que brindan la oportunidad de apreciar los procedimientos de elaboración de los productos de nuestros artesanos.
Alonso Reyes destacó que, para construir el Zacatecas que anhelamos, es de primordial importancia involucrar a todos los actores de la sociedad civil en el quehacer gubernamental.
Por ello, dijo, trabajaremos de manera estrecha con los integrantes del Centro Social y Cultural Zacatecano, con la finalidad de analizar su propuesta y proyectos que beneficien al desarrollo social de nuestros paisanos radicados en el Distrito Federal y Valle de México.
Ubicado en el centro de la delegación Iztapalapa, el Cerro de la Estrella es una eminencia orográfica al oriente del Distrito Federal. Es un punto geográfico de gran importancia arqueológica, puesto que en sus faldas se han descubierto indicios de antiguos asentamientos humanos cuya antigüedad se remonta hasta la Preclásico mesoamericano. Además, es el escenario de la representación de la Pasión de Cristo en Iztapalapa, la festividad religiosa más importante de la más populosa de las demarcaciones territoriales de la capital mexicana, que año con año atrae a más de un millón de personas. Aunque la mayor parte de este cerro fue declarado parque nacional por Lázaro Cárdenas el 14 de agosto de 1938, el crecimiento de la mancha urbana ocasionó la reducción del área protegida por el decreto y, por tanto, la pérdida de la categoría de parque nacional para convertirse en una área natural protegida bajo la administración del Gobierno del Distrito Federal.
El principal acceso a la zona es por la Calzada Ermita-Iztapalapa que rodea la ladera norte y de la Av. Tláhuac, situada al oeste del cerro, se desprende Av. Morelos que cruza la ladera sur en dirección al oriente hasta llegar al Panteón Civil.
El Cerro de la Estrella, lleva este nombre de la época hispánica por una hacienda que se encontraba en sus faldas con este nombre (Hacienda de la Estrella), y en la época prehispánica se le daba en nombre del Huizachtecatl, donde se hace la importante ceremonia del Fuego Nuevo la cual es patrimonio de la humanidad.
En este cerro de han encontrado cuerpos de más de 2 mil años, cuenta con un museo donde se exponen las piezas de la cultura antigua. Existe la cueva del diablo donde, muchos gimnastas se han perdido ,la cual tuvo que ser cerrada con rocas existentes, se ha comprobado que existe filtración de agua.
Entre las actividades que suelen practicar los visitantes, se realiza ciclismo de montaña, camintas, paseos familiares y recreativos que tendrán como culminación el ascenso a lo más alto del basamento piramidal, desde el que podremos observar una panorámica 360 grados del valle de México.
El Parque Nacional Desierto de los Leones se ubica en la serranía ubicada al sur de la Ciudad de México. Cuenta con una extensón de 1866 hectáreas y dentro de su biodiversidad se protegen a una gran variedad de pinos y especies animales.
Contrariamente a lo que su nombre nos dice, este lugar no es para nada un desierto, sino mas bien un bosque de pinos. Tal vez le llamaron así por la tranquilidad que se percibe en el lugar y porque pensaban que habia alguna especie de felinos en su cuevas, lo cual es falso.
Fue uno de los primeros parques nacionales de México y tuvo una gran importancia debido a sus manantiales, de los cuales se extraia agua en acueductos para llevarla a la ciudad.
En la entrada del parque se encuentra un monasterio que fue construido por la orden de los Carmelitas Descalzos, eligiendo este lugar por su gran paz para la meditación y la oración. Posteriormente tuvieron que abandonarlo debido a la guerra de Independencia y se instalaron cuarteles.
Este lugar es ideal para organizar un dia de campo, andar en bicicleta o caminar por los senderos para olvidarse un rato del pesado ambiente capitalino.
El monasterio es actualmente un museo. Pueden visitarse las celdas y los sorprendentes caminos subterráneos del monasterio. Hay una sala conocida popularmente como la “sala del secreto”, por sus magníficas condiciones acústicas.
Es un lugar semifrío humedo.
Existen alrededor de 100 especies de hongos, de los cuales algunos son comestibles, unos cuantos venenosos y todos de gran importancia para el bosque.
Tambien existen 7 especies de anfibios, 9 de reptiles, casi 30 de mamíferos y casi un ciento de aves.
Autopista o carretera federal México – Toluca, dirección Toluca,
seguir señalamientos al Desierto de los Leones.
Lun – Dom 6 – 17:00 hrs
El enorme valle en que se sitúa la Ciudad de México es un lugar de exploración que pese a toda la historia que lo ha andado –desde que era la Tenochtitlán fundada sobre una laguna hasta los flamantes edificios modernos– no logra tener un hilo que la anude para amalgamarla en la homogeneidad. Por el contrario, es una ciudad que se resiste constantemente, ya sea de manera pasiva o activa, a instituirse como una sola.
Quizá porque de entre las ciudades latinoamericanas, el desarrollo de ésta se ha visto acompañado de interminables avatares y conjuras religiosas, culturales, políticas y económicas.
Así como la mayoría de los hechos parecen ocurrir de una forma inexplicable, como mágica. Los rostros de las personas no dejan descifrarse y se ven adustos, pero esperanzados y a la expectativa, como quien sueña con un ojo abierto, y por eso se está alerta a la más mínima señal, sobre todo si ésta invita a una fiesta.

Esta ciudad inabarcable posee un enorme tesoro cultural que va desde templos religiosos prehispánicos y museos hasta conciertos al aire libre. También al exterior la ciudad se extiende por grandes avenidas, como el Paseo de la Reforma o la Avenida de los Insurgentes, por espacios naturales, como el Bosque de Chapultepec, que tiene a su manera su vida propia, una infinidad de restaurantes y lugares para visitar de día y de noche. Así como el Centro Histórico es una ciudad distinta dentro de la misma ciudad, cada uno de sus zonas tiene su propia personalidad. Destino imperdible para cualquier viajero, esta urbe gigante y compleja es una capital latinoamericana de la cultura, el arte y el caos.
Es difícil predecir qué reserva el futuro a la ciudad de México. Podemos, sin embargo, calcular qué pasaría si el sentido de cambio (es decir, las tasas) de las variables bajo estudio se mantiene más o menos constante. Este tipo de proyecciones son comunes en demografía y deben interpretarse como una evaluación burda de lo que podría pasar si las tendencias actuales se mantienen. Para realizar estos cálculos deben estimarse primero los valores de las tasas de cambio de las variables que nos interesan (capítulo IV y Apéndice), para posteriormente proyectar hacia el futuro el comportamiento del sistema. Por supuesto, estas proyecciones serán sólo válidas si las tasas de cambio permanecen más o menos constantes en el futuro. Aunque no existe la certeza de que esto será así en todos los casos, los valores proyectados son, por lo menos, muy buenos indicadores de las consecuencias que se pueden enfrentar si se mantiene determinada política ambiental.
Al ritmo de cambio actual, para el año 2000 (véanse el cuadro 19 y la figura 18), la ciudad de México ocupara 2 700 km². La mayor parte (92%) de esa inmensa área urbana será ocupada por edificios y calles, mientras que sólo 6% de la misma será ocupada por parques y áreas verdes. Cerca de 30 000 000 de personas vivirán en la cuenca de México, con una media de algo menos de 5 m2; de áreas verdes per capita, incluyendo los jardines particulares a los que, por supuesto, no tiene acceso el grueso de la población. En las partes más pobres de la ciudad la situación será considerablemente más grave: los vecinos de condominios verticales y de colonias populares gozarán de menos de 1 m2 de espacios verdes para uso recreacional, como ya es el caso en varias partes de la ciudad (Guevara y Moreno, 1987).
Con la adición del Museo Jumex, Museo Soumaya y el Teatro Cervantes, Plaza Carso se perfila para consolidarse como el complejo urbano inmobiliario de usos múltiples, más atractivo, interesante y completo de la Ciudad de México . . . al menos hasta ahora y hasta que CARSO u otra compañía se atreva a desarrollar algo mejor aún .
Fundación/Colección Jumex gustosamente comparte a la comunidad artística y cultural, y a los medios de comunicación que el despacho inglés David Chipperfield Architects ha sido elegido para diseñar y supervisar la construcción de su nueva sede en la ciudad de México.
Este despacho fue seleccionado gracias a su amplia experiencia en el diseño de espacios museísticos alrededor del mundo y a la calidad de su proyecto, que combina sobriedad y pragmatismo
El terreno de 2 500 metros cuadrados en que se construirá el edificio se encuentra entre las calles Boulevard Miguel de Cervantes Saavedra, Ferrocarril de Cuernavaca y Lago Zúrich en la Colonia Granada, de la Delegación Miguel Hidalgo;el predio tiene una fisonomía triangular y se ubica al lado del futuro Museo Soumaya; ambos forman parte de un plan maestro de desarrollo urbano en la zona.
El despacho David Chipperfield Architects ha presentado el concepto de diseño inicial de un edificio de varias plantas y un área construida mayor a los 3 000 metros cuadrados.
El proyecto contempla destinar la mayor parte de la edificación a la exposición de arte y atención a visitantes. Los trabajos museísticos de este despacho se han caracterizado por el manejo dinámico de la luz natural y la fluidez de sus espacios.
La construcción, que ampliará significativamente el tamaño de las instalaciones existentes en Ecatepec, está planeada para comenzar en marzo de 2010 y concluir en 2011, lo que constituirá una perfecta conmemoración de los primeros 10 años de La Colección Jumex y los primeros 50 años de Grupo Jumex.
Con un acervo de más de 2 000 obras, que se ha enriquecido recientemente con la adquisición de piezas de artistas establecidos (Matthew Barney, Mario García Torres, Andreas Gursky, Gabriel Kuri, Sarah Lucas, Steven Parrino, Richard Prince, Dieter Roth) y emergentes (Alexander Hubbard, Luisa Lambri, Moris); la nueva sede establecerá una programación que incluirá al menos tres exhibiciones por año, combinando interpretaciones del acervo de La Colección Jumex realizadas por curadores invitados, muestras itinerantes internacionales organizadas por otros museos y otros proyectos artísticos.
El Programa de Patrocinios y Becas continuará en marcha apoyando proyectos de arte contemporáneo en México y el mundo; éste constituye uno de los programas más importantes que apoyan la cultura, organizados desde la iniciativa privada del país.
Uno de los componentes esenciales del nuevo edificio será la biblioteca especializada en arte contemporáneo que actualmente cuenta con aproximadamente 7 000 volúmenes y cuyas nuevas instalaciones le permitirán una importante ampliación del acervo y las áreas destinadas a la atención de los usuarios.
No sólo el espacio para exhibiciones crecerá, sino también las áreas de trabajo para los colaboradores de Fundación/Colección Jumex; esto hará factible, además, implementar un programa de voluntarios y prácticas profesionales con estudiantes universitarios, incentivando con ello una relación social más amplia.
Esta nueva ubicación en la ciudad de México permitirá a la institución llegar a muchas más personas; de esta forma, la planeación de las actividades académicas y educativas sin duda se fortalecerá gracias a que el nuevo edificio contará con espacios más flexibles y adecuados para conferencias, mesas redondas, proyecciones, cursos y talleres.
Este espacio significará una nueva manera de pensarnos como institución; una organización que sin abandonar su carácter experimental, alcanzará la estructura administrativa y el valor reflexivo que corresponden a un museo.![]()
De esta manera Fundación/Colección Jumex espera convertirse en una opción de calidad para la cultura y el esparcimiento del público especializado y de aquellos que tengan la inquietud de conocer la creación contemporánea a través de una de las colecciones privadas más importantes de América Latina, alternado su misión y programas junto a importantes recintos de gran trascendencia en la vida cultural de nuestro país.
Proyectado por el a
rquitecto italiano Adamo Boari, este edificio inició su construcción en 1904, aunque sería hasta 30 años más tarde, el 29 de septiembre de 1934, cuando fue formalmente inaugurado. A partir de entonces el recinto ha sido escenario de los máximos espectáculos de México y del mundo entero, abarcando ópera, ballet, teatro y exposiciones de pintura. También ha servido como foro para asambleas, congresos e incluso como recinto para informes presidenciales.
La concepción arquitectónica del palacio, conjuga elementos artísticos y decorativos de gran atractivo, en los que se manifiestan las corrientes artísticas que se encontraban en boga en el país al momento de su terminación, como el art nouveau en muchos de los acabados exteriores, y el art decó en las ornamentaciones interiores, que incluso llegan a emplear elementos de tipo nacionalista como lámparas que recuerdan a los mascarones del dios maya de la lluvia.
Sus muros ostentan interesantes decoraciones con obras de los muralistas José Clemente Orozco, Diego Rivera, Rufino Tamayo, David Alfaro Siqueiros y Jorge González Camarena.
Espacio dedicado a la exhibición, promoción y difusión de los valores de la arquitectura moderna y el urbanismo de México y el mundo, cuyo propósito es sensibilizar al público sobre la necesidad de preservar el patrimonio arquitectónico de nuestro país. En este lugar los visitantes podrán observar el proyecto arquitectónico original del Palacio de Bellas Artes, realizado por los arquitectos Adamo Boari y Federico Mariscal. Durante el recorrido se pueden apreciar algunos de los planos de arquitectos como Juan O´Gorman, Juan Segura, Francisco J. Serrano y José Villagrán, así como colecciones de los arquitectos Enrique del Moral, Carlos Obregón Santacilia y Francisco Centeno, maestro emérito de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Además de la obra de creadores individuales, se presentan exposiciones sobre la arquitectura considerada en conjunto, tanto por el contexto de un movimiento o corriente, como en el de un barrio o sector de la ciudad. De igual forma, en sus pasillos se han montado exposiciones con obra de los arquitectos y urbanistas más importantes de Japón y varios países europeos.
Este museo se encuentra en el centro de la ciudad de México. Forma parte del conjunto arquitectónico perteneciente al Palacio de Bellas Artes. Ocupa el último nivel del inmueble, en donde se localiza una galería perimetral al vestíbulo central. El Museo Nacional de Arquitectura se encuentra en este espacio desde el 26 de enero de 1984. Organiza visitas guiadas, conferencias y talleres de verano para niños.

El origen de la palabra chilango tiene diversas definiciones, aquí mencionaremos solamente algunas para aquellos que quieran conocer un poco más acerca de este término tan usado y que quizás muchos desconozcan su origen.
Según la Real Academia Española, así como de la Academia Mexicana de la Lengua, definen el término chilango como un gentilicio de uso coloquial avecindado en la Ciudad de México o del Distrito Federal.
La palabra chilango se deriva de la palabra Ixachilanca y es gentilicio de “Ixachilan” o “Ixachitlan” que es como los aztecas llamaban al continente americano y literalmente se traduce como inmensidad.
El termino Ixachilanca se le aplicaba despectivamente a la gente que emigraba a la gran Tenochtitlán de cualquier otra parte del continente. con el tiempo la palabra evoluciono a chilango pero mantuvo el mismo significado, siendo chilangos aquellos que habiendo nacido en provincia emigraban a la ciudad de México y posteriormente los hijos de estos.
Durante la revolución la migración a la ciudad de México se acelero de tal manera (y continua hasta nuestros días) que es verdaderamente difícil encontrar a alguien en la ciudad de México que pueda con certeza afirmar que en su familia nunca ha habido alguien nacido en alguna otra parte… de modo que aunque incorrecto, es aceptable decir que en la ciudad de México todos somos chilangos.
El descontento social entre los defeños y los provincianos se ha acrecentado en las últimas décadas, con el aumento en la brecha económica entre la capital y el resto del país. El estereotipo señala que, para los provincianos, el chilango es agresivo, deshonesto y manipulador, mientras que para el defeño el provinciano es ignorante y manipulable. De todas formas, la convivencia suele ser pacífica y nada impide que se forjen relaciones sociales de amistad y respeto.
Cabe destacar que, en los años recientes, los defeños han comenzado a aceptar el gentilicio chilango con orgullo, aunque mantienen la creencia de que su uso por parte de los provincianos es despectivo. De todas formas, las palabras defeño o capitalino no producen una identificación propia con la Ciudad de México, por lo que no son demasiado utilizadas.
Por último, puede mencionarse que los estudios más recientes muestran como el D.F. se ha estabilizado demográficamente pero se expande a nivel geográfico. Los municipios aledaños se encuentran, en forma cada vez más frecuente, conurbados con la capital, con lo que se extiende el alcance de la noción de Chilangolandia.
Un museo de cera exhibe figuras y objetos modelados con cera, y tienen un gran valor artí
stico porque son unos verdaderos maestros quienes modelan tan excelentes figuras, logrando captar emociones y rasgos que caracterizan a cada uno de los personajes ahí exhibidos.
Lo que hace realmente atractivo en estos museos es la recreación de personajes tanto de la política, del medio del espectáculo como del deporte. Las técnicas empleadas por los artistas encargados de elaborarlas incorporan con su realismo una fascinante experiencia.
Este museo fue inaugurado en agosto de 1979 por el Presidente José López Portillo en una casona ubicada en la calle de Londres 6 colonia Juárez, antigua Hacienda de la Teja, construida en 1900 por el Arq. Antonio Rivas Mercado con estilo “art nouveau”.
La técnica que se usa para hacer una figura de cera es la siguiente, se hace un primer molde en barro, los cuerpos son más fáciles de moldear pero los rostros requieren de mucha paciencia, un primer paso es hacer una mascarilla por medio de verter sobre él una mezcla de silicón y yeso que una vez secado forma el molde de ese rostro.
En el primer molde de barro el escultor realiza las correcciones para dar a la figura el realismo, que las caracteriza, aunque en algunas ocasiones esto no se logra al 100%, por eso los escultores prefieren basarse en alguna fotografía para poder tomar las medidas tanto del cuerpo como del rostro para tomar una interpretación inmóvil del personaje a reproducir.
Después de la escultura el molde de yeso, que equivale a lo que los fotógrafos llaman negativo, se extiende el yeso líquido sobre cada una de las partes en que se haya divido la figura de barro cuidando de que queden fijas las separaciones con láminas metálicas.
Al unirlas entre sí se vierte dentro de ellas la cera, también líquida por defecto de las altas temperaturas a las que se ha sometido y cuando ésta se enfría queda con una consistencia solida y es entonces cuando se puede separar del molde.
A esta técnica se le llama vaciado y entonces empieza otra etapa la de eliminar impurezas y otras imperfecciones, y el acabado final como es poner los ojos, el cabello, dientes y lengua. Y un gran equipo de maquillistas y diseñadores de vestuario que harán lo propio para caracterizar en lo más posible a estas figuras.
Visitar el Museo de Cera de la Cd. De México es encontrarse con la historia no solamente de este país sino del resto del mundo con los personajes que han dado curso a la historia de todos los tiempos.
El tema de la Educación en la Ciudad de México, DF es muy importante ya que de esta depende el futuro del estado y del país, debemos de preocuparnos por la educación de nuestros hijos, es por eso que lo invitamos a participar con sus comentarios y recomendaciones, así como denunciar los abusos en las escuelas.
La salud en la Ciudad de México, DF es muy importante aquí trataremos el tema de la salud, así como las noticias y avances en la Ciudad de México, DF también puede participar con sus comentarios o proponiendo temas sobre la salud, lo invitamos a participar con nosotros.